¿COMO LOGRAR UNA BUENA GERMINACION DE LAS
SEMILLAS DE PLANTAS NATIVAS?
Muchos aficionados de las
plantas se topan con el problema de que las semillas de plantas nativas no
germinan bien y por lo tanto desechan la idea de cultivar las plantas a partir
de las semillas como un emprendimiento demasiado complicado.
¡Nada puede ser más alejado de
la verdad! El secreto más importante para propagar las plantas a través de las
semillas exitosamente es que uno tiene que entender la naturaleza y seguirla.
Parece ser banal, pero es así de simple y a continuación se explicará la forma
de lograr buena germinación para la zona de Santiago.
Para una exitosa germinación de las semillas y establecimiento de
las plántulas hay que tener presente 5 factores:
- hacer "entender" a la semilla que es el momento de germinar, lo
que se hace a través de la estratificación. Esto es el factor lejos más
importante para lograr una buena germinación.
- proveer un sustrato adecuado que concuerda con los
requerimientos nutricionales de la planta.
- dar condiciones de luz adecuadas.
- velar por la temperatura.
- efectuar riegos necesarios.
Si uno logra controlar en forma sencilla, pero correcta a estos
cinco factores, la germinación de las semillas de plantas nativas jamás será un
problema.
Estratificación
La razón porque se cree que las
semillas de las plantas nativas son difíciles de germinar radica en el hecho que
el clima chileno presenta varios problemas para las plantas y las plantas
crearon mecanismos bien especializados para superar estos problemas. Muchas
plantas extranjeras provienen de lugares que carecen de estas complicaciones, y
por lo tanto no necesitan tener estas defensas y germinan sin ningun esfuerzo
especial.
El clima chileno de la zona
central se destaca por una estación seca prolongada de verano. Además, en
invierno en altura sobre 2500 m en Santiago se puede esperar nieve durante 2 - 5
meses. Esto implica que cualquier intento de las semillas de germinar al
principio o durante la estación seca o justo antes o durante el invierno será un
suicidio. La plántula se secará o se congelará. El único momento propicio para
la germinación es la primavera. Las plantas chilenas "saben" esto demasiado bien
y tienen un mecanismo muy sencillo para lograr que las semillas germinen en la
primavera y no en otras épocas - la dormancia. Para que la semilla germine debe
exponerse a un ambiente húmedo y frío durante un cierto tiempo durante el cual
el embrio termina su desarrollo y se prepara para la germinación. Esto simula el
invierno húmedo después del cual viene la primavera, el momento propicio para la
germinación; la semilla "duerme" hasta la primavera. La exposición al frío
húmedo se llama la estratificación (Ojo: el almacenamiento en frío se hace en
seco, y por lo tanto no tiene nada que ver con la estratificación - las semillas
pueden mantenerse durante años a +2 +4º C y germinar bien luego, pero una vez
que uno inicie la estratificación, generalmente hay que plantar dentro de 1 - 2
- 3 meses - ¡ningún invierno dura más de un par de meses! La temperatura y la
duración de esta exposición varía de una especia a otra, pero en general se
puede decir que éstas reflejan las condiciones del hábitat donde vive la planta.
Como ejemplo, Rhodophiala
rhodolirion crece cerca de Santiago a alturas de 2700 - 3300 m (La Parva, por
ejemplo). Esto implica que estas semillas se expondrían a temperaturas cercanas
a cero grados y con humedad durante meses (la temperatura bajo la nieve nunca
baja mucho por debajo de 0º C, incluso durante las noches heladas de alta
cordillera, cuando la temperatura del aire puede bajar hasta -20º C, y hacia la
primavera, durante el deshielo, debajo de la nieve sólida corren riachuelos que
creen un ambiente húmedo con temperaturas cercanas a 0º C durante 2 - 6
semanas). Por lo tanto, para lograr germinar estas semillas, uno debe recrear
este ambiente: lo que se recomienda para esta especie, es por lo menos 3 semanas
a 7º C, pero para mayor seguridad 4 - 6 semanas a 4º C (pero nunca bajo cero, ya
que esto igual puede dañar las semillas).
En términos prácticos hay que
remojar las semillas en agua limpia y fría, de preferencia hervida, durante uno
o dos días (esto simula las primeras lluvias otoñales), luego uno mete las
semillas en arena mojada (se puede envolver la arena con las semillas en un
trapo (idealmente no hay que encerrar las semillas por completo, por ejemplo en
una bolsa plástica, ya que durante la estratificación necesitan respirar un
poco; si lo mete en una bolsa, hay que abrirla de vez en cuanto (una vez a la
semana es suficiente) para dar entrada de aire) y lo guarda en refrigerador
durante 4 - 8 semanas (esto simula el invierno), luego uno planta ojala a una
temperatura de 15 - 20º (primavera).
La Rhodophiala spendens en
cambio crece en lugares más bajos y rara vez se tapa con la nieve en su ámbito
natural. Por lo tanto, las exigencias para la estratificación son menores.
Incluso se informa que tiene un porcentaje de germinación muy bueno sin la
estratificación. Yo recomendaría igual efectuar una estratificación de unas 3 -
4 semanas a unos 5 - 8 grados. Otras rhodophialas, como por ejemplo Rhodophiala
bagnoldii, o las Phycella australis, las que crecen en la costa, no necesitan la
estratificación, ya que en su hábitat natural la temperatura nunca baja de los
15 grados. Para estas plantas la estratificación incluso podría ser perjudicial.
Algunos a veces obtienen buenos
resultados al plantar las
semillas a la intemperie en Santiago sin pasar por una estratificación
artificial. Considerando que las temperaturas invernales frecuentemente llegan a
+ 2 + 6 grados, las semillas generalmente alcanzan acumular las horas de frío
necesarias para germinar. Pero como el clima varía de un año para otro este
método no es muy confiable y puede explicar porque a veces resulta y a veces no.
De todas maneras un error grave
que muchos cometen es plantar las semillas en la primavera, pensando que el
invierno es crudo, va a dañar las semillas, etc. Si uno planta en la primavera,
esto elimina la posibilidad de la estratificación natural por completo, y es
altamente probable que las semillas no germinarán.
Por lo tanto:
- Lo ideal es efectuar la
estratificación (remojar semillas durante 1 - 2 días en agua, luego dejarlas por
4 - 8 semanas a 4 - 6 grados en arena mojada con aeración y luego plantar en el
lugar definitivo).
- Si va a plantar directamente,
sin estratificación "artificial", debe hacerlo en otoño/invierno. Al plantar
tiene que regar profusamente durante los dos - tres primeros días (dejar
empapada la tierra), luego regar en forma normal (si es que no hay lluvias
naturales).
- Hay muy pocas plantas que no
necesitan la estratificación; son casi exclusivamente plantas de la costa.
Sustrato
Otra vez, en este asunto hay
que seguir la naturaleza: si la planta proviene de la cordillera, los suelos son
generalmente pobres, con poca materia orgánica, pero generalmente con buen
drenaje (rocas, arena, piedras). Entonces, tenemos que recrear este ambiente y
para la mezcla se toma una parte de tierra de hojas y una parte de arena, la que
se puede sustituirse por vermiculita o perlita. Las plantas del norte
generalmente tienen el mismo ambiente, pero con la diferencia que el suelo es
muchas veces aún más pobre: para éstas podemos usar: una parte tierra de hojas,
dos partes de arena (o una parte de arena y parte gravilla).
Las plantas del sur (que crecen
dentro del bosque) crecen en un suelo rico en materia orgánica, muchas veces
algo ácido. Para estos en general se puede recomendar: una parte de tierra de
hojas, una parte de compost, una parte de tierra ácida (la tierra que proviene
debajo de los pinos es una tierra ácida muy buena) y una parte de
arena/vermiculita/perlita. El mismo sustrato necesitan las plantas de alta
cordillera que crecen en las vegas, ya que las vegas son recargados de materia
orgánica.
Luz
Es obvio que mientras más al
sur uno avanza, menos horas de luz hay. Pero aparte de esto, en los bosques
sureños reina la sombra, creada por un lado por otros árboles y por otro lado
por un dominio de días nublados y muchas plantas jóvenes están acostumbradas a
estas condiciones, y si se exponen a la luz fuerte de la primavera / verano
santiaguino mueren rápidamente. Así se comportan por ejemplo los avellanos,
raulí y muchas otras plantas. Por lo tanto, con las plantas sureñas hay que
tener mucho cuidado de no sobreexponerlas al sol.
Las plantas costeras, por la nubosidad casi constante también
pueden beneficiar de algo de sombra.
En cuanto a las demás plantas, no tienen mayores problemas para
adaptarse a las condiciones de exposición a la luz solar en Santiago.
Temperatura
La temperatura de germinación
puede ser algo variable, pero en general lo ideal es alrededor de 16 - 20º
C. Para las plantas sureñas y las plantas de alta montaña el valor ideal debe
ser alrededor de 16 - 18º C, y solamente para las plantas de la zona central se
puede aumentar un poco la temperatura de germinación hasta 18 - 22º C. Mayores
temperaturas generalmente no beneficiarán la germinación. La mayoría de las
plantas tolera bien temperaturas bajas, e incluso heladas (aunque obviamente lo
ideal es prevenirlas), y las únicas plantas que casi seguramente se dañarán son
las plantas de la costa, especialmente de la costa norte. Estas plantas
necesitan protección contra heladas y una buena opción puede ser cultivarlas
bajo techo.
Riego
El riego debe ser acorde con el
ambiente natural de las plantas, pero incluso para las plantas del norte durante
el período de establecimiento es muy importante mantener el suelo humedo en todo
momento. Basta descuidarse por unos pocos días y las semillas no germinarán y
las plántulas que ya salieron se secarán. El riego excesivo puede ser muy
perjudicial para las plantas adultas del ambiente seco, pero para la germinación
mejor regar demasiado que poco.
A continuación se da un resumen de los cinco factores que uno puede controlar
fácilmente para lograr una exitosa germinación y establecimiento de las
plántulas: es apropiada para el 90 % de las semillas: